Los ejes astrológicos dividen la carta natal en tres grupos cualitativos que se denominan como cardinal, fijo y móvil o mutable. A cada grupo pertenecen cuatro signos, los cuales tienen rasgos comunes en lo que se refiere al modo de actuar, afirmar su voluntad y perseguir sus metas. Los signos cardinales Aries, Cáncer, Libra y Capricornio representan la facultad de iniciar nuevos procesos y explorar terreno desconocido. Las personas de ese tipo saben cuándo tienen que actuar y destacan por su trabajo pionero y constructivo. Los signos cardinales son creativos, ambiciosos y no huyen del riesgo, pero deben tener cuidado de no sobrestimar sus fuerzas. Los signos fijos Tauro, Leo, Escorpio y Acuario piensan sobre todo en el futuro y saben que la perseverancia merece la pena. Les gusta profundizar y concentrar sus fuerzas en metas concretas, pero pueden tener dificultades a la hora de adaptarse a circunstancias cambiantes. Los signos fijos prefieren trabajar con la materia que tienen a mano. Los signos de mutables Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis reaccionan con rapidez a los cambios que se producen en su entorno y, por lo tanto, no tienen dificultad de adaptarse e integrarse a circunstancias nuevas. Los signos mutables necesitan la variedad, buscan los retos intelectuales y tienen un amplio abánico de intereses. Por otro lado, abandonan con facilidad y tienden al nerviosismo. |