El Búho Sabio - Astrología, Tarot y otras mancias
El encuentro casual con un búho vaticina suerte en casi todos los terrenos, especialmente en el económico. Antiguas leyendas aseguran que si un búho nos mira directamente a los ojos, se adentra en nuestra alma y nos transmite una parte de su poder místico.
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LeoLeo

del 23 de julio al 22 de agosto

El Signo de Fuego Leo está relacionado con el Sol, es decir la luminaria mayor, como lo denominaba la astrología medieval. El elemento Fuego se dedica principalmente al descubrimiento y cumplimiento de posibilidades futuras. El Sol nos otorga la energía que necesitamos para llevar a cabo nuestros deberes diarios. Es el centro de la vida y representa nuestra vitalidad.

Como Leo, sueles ser persona de gran corazón que posee un mundo interior lleno de dignidad y orgullo. Dispones de amor, agradecimiento y lustre en abundancia y quieres dar de ello a otras personas. Vives tus convicciones con plenitud e inviertes en ellas toda la fuerza de tu personalidad. Como nativo de Leo sientes el simbolismo del Sol como una invitación a convertirte en un representante digno de este astro tan luminoso. A pesar que Leo posee muchas cualidades positivas, debes aprender a encontrar tu propia naturaleza —tu ser real— independiente del reconocimiento por parte de los demás. En otras palabras: el reto del Leo consiste en encontrarte a ti mismo.

Lo más importante para ti, como Leo, es tu pequeño mundo interior. Por consiguiente, te resulta difícil saltar sobre tu propia sombra y aceptar que otras personas sienten o piensan de forma diferente. Con frecuencia no sabes reconocer las necesidades de tu prójimo, ya que Leo —contrario a Libra, Cáncer o Piscis— no es un signo de relación.

Si hay algo que te fastidia es la rutina, y también te vuelves impaciente si las cosas no se mueven a tu ritmo y con la rápidez esperada. No te gusta en absoluto que te critiquen, y te sientes insultado si alguien lo hace, porque no comprendes cómo alguien puede ver fallos en ti. Estás convencido de ti mismo y de tus virtudes, y vives del reconocimiento de tu entorno. No es probable que alguien te pase por alto, ya que tu resplendor majestuoso se hace notar. No cabe duda que tienes nobleza. Cuando recibes la admiración requerida (o merecida), puedes ser muy generoso y compartir tus riquezas con otros. Entonces, recuerdas a un rey de cuento, quien puede ser muy bondadoso si no está ocupado en luchar contra enemigos malvados y preocupado con preservar su poder.
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