La tradición asegura que la mandrágora fue la primera planta que se utilizó como afrodisíaco. Aunque sea de fuentes mitológicas, se sabe que Penélope recurrió a ella para seducir a Ulises. Por su parte, la Biblia asegura que la mandrágora fue utilizada por Raquel y Jacob para concebir a sus hijos José y Benjamín.
Se ha dicho que éstas plantas poseían propiedades mágicas, especielmente aquelas que, en otros tiempos, crecían en las encrucijadas de los caminos o bajo los patíbulos y, en general, lugares escondidos para llevar a cabo las ejecuciones. Para que tuvieran efectos esotéricos debían ser recogidos en noches de luna llena. [ Más artículos ] |