El encuentro casual con un búho vaticina suerte en casi todos los terrenos, especialmente en el económico. Antiguas leyendas aseguran que si un búho nos mira directamente a los ojos, se adentra en nuestra alma y nos transmite una parte de su poder místico.
Dagaz anuncia "las épocas propicias". El éxito está asegurado. Esta es la runa de la confianza radical, aun cuando las circunstancias parezcan absurdas o peligrosas. Señala un importante período de prosperidad y grandes resultados en las cosas más importantes e íntimas. Daeg es la gloriosa luz del creador que alumbra, da vida y protege todo lo que encuentre debajo de ella.
Interpretación:
Boca arriba: La vida se abre. Profundísima transformación personal. Expansión y placer. Se puede curar a otros.