El encuentro casual con un búho vaticina suerte en casi todos los terrenos, especialmente en el económico. Antiguas leyendas aseguran que si un búho nos mira directamente a los ojos, se adentra en nuestra alma y nos transmite una parte de su poder místico.
Esta runa conecta los tres ámbitos: el cielo, la tierra y el mundo infernal. Contiene el misterio de la vida y de la muerte, a las que unifica místicamente su esencia. Está relacionada con las dificultades que surgen al principio de una nueva vida y las defensas que levantamos ante lo desconocido. A menudo anuncia un tiempo de espera y por tanto su principal consejo es la paciencia.
Interpretación:
Boca arriba: Se aconseja prever las consecuencias antes de actuar. Si existen obtáculos en el camino, recuerda que el atraso puede resultar beneficioso. Es un buen momento para poner en orden la casa y atender asuntos personales, para liberar la presión.