El encuentro casual con un búho vaticina suerte en casi todos los terrenos, especialmente en el económico. Antiguas leyendas aseguran que si un búho nos mira directamente a los ojos, se adentra en nuestra alma y nos transmite una parte de su poder místico.
Ha llegado la crisis. Tal vez no es por el amor, sino cuestiones personales de falta de objetivos en la vida. Pero esto resiente la relación. Puedes llegar a experimentar un profundo sentimiento de soledad y aislamiento por quienes te rodean.
Habrá que retornar al pasado, a la infancia y la adolescencia y recuperar la ilusión y la inocencia que alimentaba esos días.
Mal momento para la pasión, sin lugar a dudas. Los intentos de seducción están desaconsejados.